lunes, 10 de agosto de 2020

After Life : 3 razones para verla


La mujer de Tony ha muerto tras una larga enfermedad y, sin ella, Tony no es capaz de encontrarle sentido a la vida. Estuvo a punto de suicidarse, pero finalmente decidió no hacerlo. Él mismo cuenta que, desde ese momento, siente que tiene un superpoder: puede decir siempre lo que piensa y hacer todo lo quiere sin temer las consecuencias porque ya no tiene nada que perder. No obstante, este nuevo "don" es una forma de esconder su dolor tras grandes dosis de sarcasmo y comentarios tan ingeniosos como crueles. 


A lo largo de las dos temporadas que, actualmente, pueden verse en Netflix, se intercala una especie de "guía de supervivencia" que su mujer le dejó grabada en vídeo antes de morir con la actual vida de Tony, la cual se desarrolla principalmente en cuatro escenarios: su casa, la redacción del periódico local gratuito en el que trabaja, el asilo en el que cuidan a su padre y el cementerio en el que está enterrada su esposa. Entorno a estos lugares se teje la relación con otros personajes -bastante peculiares- que aportan diferentes perspectivas a la trama y que, en muchas ocasiones, son el contrapunto a la negativa forma de ver el mundo de Tony.





El tráiler de esta serie me llamó la atención desde el primer momento: drama, humor, un protagonista impertinente y comentarios totalmente inadecuados. No obstante, me costó bastante decidirme a verla, ya que temía que la parte dramática me dejara una mala sensación. Es cierto que tiene escenas duras que dejan una sensación agridulce, pero aún así, merece la pena verla por estas 3 razones:



1. El protagonista y sus tropiezos.


Tony es un hombre de mediana edad, totalmente destrozado, irónico e hiriente. En muchas ocasiones llega a recordar al doctor House y su sempiterno sarcasmo, sin embargo, Tony no es tan brillante ni su trabajo tan loable como el que se realiza en el Princeton-Plainsboro. Su dolor no se muestra de forma romantizada ni ennoblecedora; no es un genio atormentado, sino un hombre que está inmerso en un proceso de duelo que no sabe bien como gestionarlo, y que comete los mismos errores que la mayoría de personas cometeríamos.

Fuente: Netflixyseries.com


Quizás es por eso que no tiene tanto poder sobre la gente que le rodea como House. Sus compañeros de trabajo y conocidos toleran su impertinente comportamiento porque conocen el origen de su dolor, pero no le permiten traspasar ciertos límites. No está por encima de los demás ni tiene el control de todas las situaciones, de hecho, uno de los momentos más divertidos de la serie se da cuando tiene que ir a cubrir la noticia del momento, la cual suele ser un tema de escaso o nulo interés, además de absurdo: un niño que sabe tocar dos flautas con la nariz, un señor que ha recibido la misma postal 5 años seguidos, una adicta a la cirugía estética...

En mi opinión, esto dota de verosimilitud al personaje y las situaciones qué vive. Además, sus defectos y vulnerabilidad permiten que las situaciones que se dan a su alrededor y las personas que conoce, le hagan plantearse su forma de enfrentarse al mundo.


2. Los personajes secundarios y los diálogos con ellos.


Como he comentado antes, la vida de Tony se desarrolla, principalmente en 4 escenarios: el primero es su hogar y, entorno a él destacan dos personajes:un cartero que lee sus postales y una prostituta a la que paga por limpiar su casa. La vida no les ha tratado demasiado bien y salen adelante como pueden, pero sobretodo, con mucho descaro.

Quizás porque Tony ve en ellos esa "marginalidad" de la que él hace gala, porque los ve igual de perdidos, o simplemente porque la misantropía de Tony no es tan sólida como pueda parecer, les deja formar parte -en cierta medida- de su día a día.

Fuente: Hipertextual

El segundo escenario se da en la redacción del periódico. Allí contrasta la intensidad del dolor de Tony con la simpleza de Lenny, el fotógrafo: le basta comer y poco más para ser feliz. También nos encontramos con Kath, la excéntrica empleada de publicidad del diario; Matt, jefe del periódico y cuñado de Tony, de quien destaca su poca sangre y Sandy, la nueva joven reportera que aporta algo de cordura y sentido común a tan variopinta estampa.


En el tercer y cuarto escenario, Tony comparte protagonismo con una mujer: en el caso de la residencia en la que cuidan de su padre, se trata de una enfermera. Es una mujer que cuida con esmero y dedicación de los pacientes, la cual no tiene reparos a la hora de replicarle a Tony sobre su actitud ante la vida, el trato que tiene con su padre y lo importante de la labor que se realiza en el centro.



Por último,
las conversaciones más sinceras y sentidas se dan en el cementerio. Es allí donde conoce a Anne, una mujer que también va diariamente a visitar a su marido muerto, Stan. En estas escenas Tony es capaz de abrirse a Anne y compartir con ella los sentimientos que le despierta el duelo, así como la forma en la que enfrenta su día a día. Anne, por su parte, es capaz de rebatirle con sutileza y mucho humor, al estilo de los viejos sabios, pero sin caer en este estereotipo.


3- Drama y humor perfectamente compensados.


Cada capítulo dura entre 25 y 31 minutos, en los cuales los momentos tristes y los cómicos están muy bien equilibrados. A mi parecer, es una mezcla de humor británico y comedia francesa, de esas en las que se entremezcla lo trágico con lo tierno.

Los momentos en los que Tony ve los vídeos de su mujer con una copa de vino en la mano pueden resultar muy abrumadores, pero toda esta tristeza se relaja cuando el protagonista habla con Anne, se encuentra con Pat el cartero o entrevista a cualquiera de los excéntricos vecinos de la ciudad.

Fuente: Elle

En definitiva, es una serie que, aunque represente ciertas situaciones dolorosas, muestra, que incluso en los peores momentos, siempre hay algo por lo que vivir; un lugar en el que buscar un salvavidas, un rayo de esperanza. Leí un artículo que se titulaba "After life, una comedia amarga para reconciliarse con la vida después de la tragedia", y en mi opinión, no hay frase que la defina mejor.



lunes, 20 de julio de 2020

La tienda vintage de Astor Place / Stephanie Lehman

Título: La tienda vintage de Astor Place
Autor/a: Stephanie Lehman
Editorial: Maeva
Páginas: 400
Sinopsis: Amanda Rosenbloom regenta una pequeña tienda vintage en Manhattan, cuyas prendas escoge con mucho criterio. Al acudir a comprar el vestuario de la anciana Jean Kelly, encuentra un viejo diario escondido en un antiguo baúl y, sin decir nada, se lo lleva y se sumerge en su lectura. El diario perteneció a Olive Westcott, una joven que llegó a Manhattan en 1907 y, tras la inesperada muerte de su padre, tuvo que aprender a valerse por sí misma. Gracias a su ingenio y determinación, Olive consiguió cumplir su sueño de llegar a ser encargada de ventas en unos grandes almacenes. En su diario, Amanda encontrará las fuerzas para poner en orden su vida, incluso cuando un cambio en su contrato de alquiler puede representar el fin de su negocio.









📌Reseña:

Compré este libro hace ya algún tiempo en un puesto de libros de segunda mano y aún no le había dado una oportunidad. No me interesa el mundo de la moda pero siento debilidad por las historias que se basan en la crisis existencial del protagonista, a pesar de que, en la gran mayoría de ocasiones tienden a caer en absurdos e irritantes clichés femeninos: chica obsesionada por su peso, por un hombre que resuelve toda su angustia después de encontrar en él "verdadero" amor. Por suerte este libro no ha sido ninguna de esas copias de Bridget Jones, pero aún así, no ha llegado a convencerme del todo.



Algún día os contaré todas mis discrepancias con este personaje



La novela está dividida en dos líneas temporales con sus consecuentes protagonistas y sus respectivas vidas. La primera sucede en 2007 y su protagonista es Amanda, propietaria de una tienda vintage de segunda mano en Manhattan. Amanda se encuentra al final de la treintena y está obsesionada por tener un hijo y formar una familia, lo cual le resulta cada vez más complicado, no solo por su edad sino porque el hombre con el que mantiene una relación está casado desde hace 6 años.

La segunda línea temporal nos lleva a 1907 de la mano de Olive, una joven de 20 años perteneciente a una buena familia. Las inquietudes de Olive no van por los derroteros que su padre espera: no quiere casarse ni ser ama de casa; su sueño es ser la encargada de unos grandes almacenes.

Cuando Amanda acude a la casa de Jane Kelly a realizar una compra para su tienda descubre un diario entre las pertenencias de la anciana. En este diario Olive comparte sus anhelos y preocupaciones y a partir de aquí, la narración va alternando la vida de Amanda con la de Olive de tal forma que, en muchas ocasiones, los acontecimientos a los que ambas tiene que enfrentarse son bastante similares a pesar de todos los años que las separan.

Olive es una mujer que no quiere tener hijos y que siente verdadera tristeza ante la idea de vivir sin  tener metas más allá de las labores del hogar y la familia. Es una joven educada y muy resuelta, que prefiere vivir de forma precaria antes que rendirse a una vida tradicional. 



Confieso que en un primer momento me costaba ser crítica con Olive por lo identificada que me sentía con sus ideas, pero debo admitir que a medida que iba leyendo su personaje se me iba haciendo cada vez menos creíble. Pongámonos en contexto: estamos en 1907 y la vida a la que Olive aspira es de todo menos habitual. Los obstáculos que se encuentra en el camino no son solo miradas de desaprobación sino que debe enfrentarse a grandes escollos económico-sociales, amén de abandonar una vida fácil y sin complicaciones. Cuando alguien va tan a contracorriente como Olive, sacrificando su propio bienestar por perseguir un sueño, espero leer motivaciones más profundas e incluso detectar dudas cuando se encuentra en sus horas más bajas, sin embargo, no percibo ningún conflicto interno ni en sus actos ni en sus palabras; acepta de forma tan estoica todas las consecuencias de su decisión, que parece que no sea consciente de su situación o que posea una entereza sobrehumana, lo cual, a mi forma de verlo, afecta a la verosimilitud del personaje.

 Me ocurre un poco lo mismo con la época: me sentí fascinada con la idea de conocer los obstáculos a los que tenía que enfrentarse una mujer como Olive en 1907, pero la información que aporta sobre  parece más un artículo de datos curiosos que una ambientación sólida que de verdad traslade al lector a principios del siglo XX.

También me dió la sensación que la autora intentaba tratar ciertos temas relacionados con el feminismo pero que lo acaba haciendo de forma tibia y superficial. Aún así me resultó interesante leer sobre la vida de esas mujeres que no querían casarse, que se maquillaban, trabajaban y que eran vistas por la sociedad como chicas "de vida alegre" y de "moral distraída", que cobraban sueldos precarios que no les daba para sobrevivir y que, en muchas ocasiones aceptaban la ayuda de "amigos" para poder llegar a fin de mes. También captó mi atención los tugurios en los que tenían que vivir  y los motivos: los hoteles y edificios "de bien", no aceptaban en sus instalaciones a ninguna mujer sin marido.



Cada vez que leía sobre Olive y sus compañeras, las visualizaba así (aunque la historia de Las Chicas del cable esta situada en décadas posteriores).


Prefiero leer sobre la vida de estas mujeres y considero mucho más importante reflexionar sobre los resquicios que puedan quedar sobre este tipo de prejuicios antes que leer la historia de una mujer hecha y derecha que lloriquea por enésima vez por un hombre que no la quiere ni la querrá.

No me interesa demasiado el mundo de la moda, sin embargo, esperaba leer curiosidades sobre el negocio al que se dedica Amanda, pero prácticamente toda la narración que corresponde a su vida gira entorno al hombre casado del que lleva encaprichada seis años, al más puro estilo chick-lit: que si ahora le digo que no quiero que nos veamos más, que si luego ha sido tan mono que no me he podido resistir, que si le pongo un ultimátum, que si voy a ponerme este vestido para impresionarle... 

A pesar de que es la tienda lo que da título a este libro, solamente es el telón de fondo de la historia, la excusa para que Amanda encuentre el diario de Olive e introducir numerosas descripciones de prendas de ropa. Su único conflicto más allá de este hombre es un problema que tiene en un determinado momento con el alquiler de su negocio, pero tampoco parece que le preocupe demasiado. Además, este conflicto se resuelve de una forma bastante inverosímil, en una especie de Deus ex machina.


Fuente: Literautas

Personalmente este tipo de personajes femeninos me enfadan pero siempre tengo la esperanza de ver en ellos algún tipo de evolución. La única transformación de Amanda es introducir un nuevo estilo de ropa en su tienda, porque la historia de una chica de 20 años que en 1907 decidió sacrificar una vida entre algodones por ser una chica independiente le ha caló bien poco.

En cuanto a la historia de Olive, debo admitir que me sorprendió el desenlace de su historia, ya que, en mi opinión se aleja de lo típico -si leéis el libro creo que sabréis a qué me refiero-. Aún así, como ya he dicho, a la narrativa le faltaba ese algo que me sumergiera de verdad en su vida, en sus miedos y anhelos

No quiero acabar esta reseña sin hablar de la visita al psicólogo por parte de Amanda ni los posteriores extraños acontecimientos que suceden en su casa: no sé si la autora pretendió introducir algo de realismo mágico en la historia para reforzar la sensación de unión entre las dos mujeres, pero siento que tampoco acaba de cuadrar. Creo que, de sentir necesaria esa coincidencia espaciotemporal hubiera sido más adecuado recurrir el plano onírico, ya que, aunque pueda resultar algo manido, tendría más sentido que esos sucesos paranormales.

Otro elemento que también sentí que sobraba eran las constantes referencias a los monumentos y edificios más importantes de Manhattan , ya que, en mi opinión, no aportaban nada significativo a la trama y entorpecían el ritmo de la lectura. Las supuestas similitudes entre las circunstancias que rodeaban algún edificio concreto y la vida de las protagonistas me resultaba un tanto forzado, por ejemplo, hay un capítulo en el que habla del Flatiron y compara su peculiar forma triangular con el triángulo amoroso en el cual se encuentra inmersa Amanda.

Aún así es un libro de fácil lectura. La historia de Olive hace que le dé mi aprobado a pesar de sus peros. Es ameno y los saltos temporales le aportan dinamismo a la trama. El lenguaje es sencillo y directo y el uso de la primera persona ayuda a empatizar con las protagonistas -lo cual era algo complicado a veces-. No tiene mayores pretensiones literarias que el entretenimiento sin exigencias ni grandes expectativas. 



También lo han reseñado:



martes, 14 de julio de 2020

Sueñan los androides con ovejas eléctricas / Philip K. Dick

Título: ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?
Autor: Philip K. Dick.
Editorial: Edhasa.
Págs: 262.
Sinopsis (contraportada):
En un mundo devastado, lleno de restos tecnológicos y bloques de apartamento vacíos, Rick Deckard es un cazador mercenario cuya tarea consiste en retirar de la circulación a los androides rebeldes, profesión que es causa también de no pocos problemas con su esposa. Sin embargo, los nuevos Nexus-6 son androides con características especiales, casi humanos, lo que dificulta notablemente su labor y puede llevarle a enfrentarse problemas que es incapaz de imaginar siquiera.









📌Reseña:

Debo confesar que la primera vez que leí este libro me pareció el libro más sencillo de Dick; el más fácil de digerir: la trama es muy fácil de seguir, los personajes son pocos y muy bien definidos y la prosa sencilla y directa. Sin embargo, tras leerlo un par de veces más para realizar mi Trabajo de Fin de Grado me di cuenta de lo equivocada que estaba. Y no porque este libro no sea de fácil lectura sino por todos los temas que ofrece entre líneas.Cuando hablo de este libro con alguien siempre digo que es como un capítulo de Los Simpson: funciona por capas. No es necesario detectar todas las referencias y reflexiones que se ofrecen para disfrutar de la serie. Lo mismo ocurre con Blade Runner: la capa más visible ofrece la historia de un cazarrecompensas encargado de eliminar androides. Está obsesionado con tener una animal de verdad y el odio que siente hacia su mujer es mutuo. Los Nexus que tiene que retirar son muy peligrosos y las dificultades con las que se va encontrando le hacen dudar no solo de la realidad que le envuelve sino de su propia humanidad.La sociedad que envuelve a Deckard es 100% cyberpunk: las relaciones personales, el medioambiente y la estructura que les rodea está en el punto álgido de su declive. Al mismo tiempo, tienen a su alcance una gran cantidad de recursos tecnológicos avanzados tanto para su desplazamiento, como para su entretenimiento y comunicación con otros, sin embargo son cada vez más individualistas y consumistas.



Escena de la adaptación cinematográfica, "Bladerunner" (1982).
Fuente: Cinemascomics.com


Tanto la trama como el mundo en el que se desarrolla la historia invita a la reflexión de tantos temas, que sería imposible abarcarlos todos en una sola reseña. La pregunta sobre la que pivota la novela es: ¿Qué nos hace humanos? Philip K. Dick nos da la respuesta a esto desde el principio: la empatía. Es por ello que la principal herramienta de trabajo del protagonista es el Test Voight-Kampf. Este test se fundamenta en la “respuesta empática en varias situaciones sociales. En su mayoría relacionada con animales” y mide reacciones como la vergüenza y el rubor mediante la dilatación capilar. De esta forma es capaz de distinguir androides de humanos y saber si debe "retirarlos" o no. 

En un principio esta dicotomía parece muy clara: los humanos tienen empatía pero los androides son máquinas y como tales, no tienen emociones ni son capaces de sentir empatía. Por esa razón no utilizan la denominada "caja de empatía": este artilugio funciona como motor del movimiento mercerista, una especie de religión personificada en la figura de Wilbur Mercer. A través del dispositivo, los merceristas ven la misma escena de ascensión, en la que su líder se enfrenta a las pedradas de sus enemigos. Los testigos no solo ven las desventuras de Mercer sino que también sienten físicamente su dolor y el del resto de participantes de esta experiencia. Los conceptos de “sacrificio”, “comunidad”, “esfuerzo”, “comunión” dotan a esta tecnología virtual de un carácter espiritual.


Recreación de la caja negra de empatía realizada por Iocose.
Fuente: Cooking Ideas.


En este punto es importante destacar que no todos los humanos son acólitos de Wilbur Mercer y que alguno de ellos observan este movimiento con escepticismo, entre ellos, Rick Deckard. Es curioso como los personajes que muestran más afinidad al mercerismo son los más débiles o menos capacitados mentalmente, como es el caso del "especial" Isidore -un humano que ha visto mermadas sus capacidades psíquicas a causa del polvo radioactivo- e Iran, la mujer de Isidore, la cual además muestra casi adicción hacia los dispositivos que tienen la capacidad de generarle emociones.

A lo largo del desarrollo de la historia se pone en entredicho la efectividad del test Voight Kampff, lo cual también hace que el protagonista se cuestione su propia humanidad. La identidad y la realidad son temas muy recurrentes en las obras de Dick, pero en este libro en concreto, se tratan de forma mucho más digerible, al menos en lo que respecta a qué es lo que nos hace humanos. Hago este apunte porque tras leer varias obras de este mismo autor e incluso algunos documentales sobre su vida, no estoy tan segura de que lo que quisiera mostrarnos es qué nos hace humanos, sino porqué somos más androides de lo que pensamos.


Ilustración de Cristóbal Fortúñez

En cada una de mis relecturas de ciertos fragmentos me sorprendía a mí misma sintiendo cierta incomodidad e incluso tristeza: un protagonista con ningún objetivo más allá de conseguir posesiones que le otorguen estatus, casi como si estuviera programado. Una relación completamente tóxica con su mujer y un desprecio más que evidente. Juntos simplemente porque "es lo que toca", como si alguien los hubiera programado así. Los días son iguales y las tareas siempre las mismas, como si alguien los hubiera colocado allí para que desempeñaran las mismas funciones una y otra vez.

Sus emociones son reguladas por ellos mismos mediante un dispositivo denominado Órgano de ánimos Penfield. La caja de empatía es como “una extensión del cuerpo, la forma de tocar a todos los demás seres humanos y dejar de estar solo". Incluso para diferenciar a los androides de los humanos, necesitan de una máquina. La dependencia hacia los aparatos tecnológicos es brutal.

Los androides están hechos de cables, metales, microchips y otros elementos electrónicos, los seres humanos han convertido los artilugios tecnológicos en una extensión de su cuerpo, los han introducido en sus vidas de tal forma, que funcionan como prótesis necesarias para mediar con sus emociones y con los otros.

Llegados a este punto una se pregunta si realmente es la empatía lo que nos separa -o ya puestos, si algo nos distingue de los androides- sobretodo porque cuando Deckard se encuentra con otro cazarrecompensas, éste se muestra mucho más inhumano que cualquier aparato mecánico. Phil Resch es tosco, simple y confiesa haber tenido sexo con algunas androides antes de matarlas. No siente nada al eliminar a alguien que es tan aterradoramente parecido a él. No duda, simplemente dispara; esa es su función.

Escena de la película Bladerunner 2049 (2017)
Fuente: Luke Dowding


Al igual que los Nexus-6 han sido enviados a Marte para ayudar con las tareas de colonización, los humanos viven en la Tierra sin plantearse porqué hacen lo que hacen.

Por otra parte también es muy interesante la relación inteligencia-empatía que se plantea en la obra. Isidore (el "especial" que he nombrado antes) esconde a los androides fugados en su casa. Es curioso que, pese a ser una persona con una disminución psíquica -y por lo tanto, un ser humano "de segunda" en esta sociedad- es quién más se cuestiona lo que ve y oye. No utiliza el órgano de ánimos Penfield y, sin embargo, es la persona más consciente de sus sentimientos. Sabe que necesita de contacto humano -o androide- por lo que es uno de los personajes que más utiliza la caja de empatía y que más afín se muestra al show televisivo de 23 horas del Amigable Buster. Además intuye que los Nexus se están aprovechando de su hospitalidad pero lo tolera porque satisfacen su necesidades de relacionarse con los demás.

También es llamativo como es el único personaje escandalizado ante la idea de quitar una vida, sea del tipo que sea. No da crédito cuando descubre en qué consiste el trabajo de Deckard y se muestra claramente afectado cuando los androides "juegan" con una araña para ver qué le pasa.

¿Quiso decirnos el autor que la empatía es mucho más importante que la inteligencia para la condición humana? ¿O simplemente que alguien que de verdad fuera humano nos parecería inferior por su ausencia de crueldad?

Como véis este libro da lugar a muchos debates e invita a la reflexión. Aún así repito que no es un libro sesudo ni complicado de leer. Como me gusta decir, es ciencia ficción de la buena, es decir, de la que te hace plantearte tu propia realidad




También lo han reseñado:



martes, 3 de julio de 2018

Casos Descartados / M.A. Álvarez

Título: Casos Descartados
Autora: M.A. Álvarez
Págs: 336
Editorial: Autopublicado en Amazon
Sinopsis:
En Greheim, a finales del siglo XIX, Sigmund Sikerteils (un hombre despistado, de aspecto desaliñado y con un llamativo corbatín) se empeña en resolver todo caso de carácter insólito o sobrenatural que es rechazado por los agentes de la comisaría. Sin llegar a ser un auténtico detective, logra solucionar una serie de sucesos con relativo éxito. Sin embargo, pronto descubrirá que algunos de esos casos extraños esconden un trasfondo más complejo de lo que imaginaba. Se trata de una historia en la que el humor se une con el suspense, el despiste con el razonamiento, la superstición con el desmantelamiento… Página web de la novela 





Opinión Personal:

Con este libro hemos conseguido deshacernos del mal sabor de boca que nos dejó el anterior de esta 3ª edición de la 🐱LC4GATOS🐱. Además, hemos podido comprobar una vez más que los libros autopublicados pueden, no sólo ser de calidad, sino también ser mejores que muchos de los que publican las grandes editoriales.

Se agradece que en el terreno de la autopublicación haya autoras que no se dejen llevar por modas para vender, que no tiren por la historia de amor fácil, ni por los personajes clichés. En el caso de M.A. Álvarez, es un puntazo que se haya atrevido con la comedia policíaca y que haya huido del típico detective, tan poco ortodoxo como "irresistiblemente atractivo".

Pero empecemos por el principio...

Sigmund Sirketeils es nuestro protagonista. Proviene de una familia adinerada, pero para él la verdadera importancia de esa fortuna es que le da la posibilidad de poder hacer de detective, gracias a la donación que hace a una comisaría. Sigmund se encarga de todos esos casos que la policía descarta (de ahí el título). Suelen ser casos envueltos en lo paranormal, que acaban resolviéndose de forma tan lógica como cómica.

Este aspirante a detective es torpe, algo ingenuo en muchas ocasiones y le da escasa o nula importancia a su apariencia. En contra a lo que solemos estar acostumbrados, no es un personaje "atormentado por su pasado" ni "misterioso y sexy", se trata de un hombre que no tiene nada que ver con los típicos patrones masculinos repetidos hasta la saciedad. Otro punto para M.A. Álvarez.

Los casos que resuelve están repartidos en capítulos con un lenguaje ameno y sencillo. Es un libro bien escrito, y, por desgracia no es algo que abunde últimamente en los que me encuentro.

Su compañera de aventuras es Carlotta, una mujer a la que le sobra la picardía que a Sigmund le falta (de hecho, es bastante peculiar la forma en la que se conocen). Forman el tándem perfecto, ya que ella le hace espabilar, y ¡oh, sorpresa! No acaban juntos ni hay ninguna tensión sexual latente... Ya era hora de encontrar un libro así.

Si tengo que sacarle algún fallo a este libro, diré que la ambientación de la época no está del todo conseguida, pero creo que no es necesario en un libro de este estilo, ya que se trata de una comedia, no de una novela histórica.

Aún con todo, no consiguió engancharme del todo. Lo considero un buen libro, además de entretenido y ameno, por lo que la razón de que no me cautivara no es tanto la de la destreza de la autora como la de mi propia actitud y expectativas. Para mi gusto le faltó suspense, pero claro, entiendo que en una comedia policíaca no es la intriga lo que debe predominar, por lo que doy por hecho, que más que este libro en sí, es la mezcla de comedia con novela policíaca lo que no termina de conectar conmigo.

Últimamente me cuesta más leer, y en esos parones lectores siempre es necesario algo que enganche desde la primera página, por eso lo he dejado finalmente a medias. Seguro que en otro momento lo hubiese acabado, pero ahora mismo, después de exámenes, necesito que la cabeza descanse un poco.

En resumen, un buen libro, ligero y ameno, bien escrito y alejado de los estereotipos. Mi enhorabuena a la autora.

¿Lo recomendaría? Sí.
¿Lo volveré a leer? Es probable.
Puntuación: 7/10



➡ También lo han reseñado:



Booktrailer





domingo, 6 de mayo de 2018

La Brújula Dorada / Philip Pullman

Título: La Brújula Dorada
Autor: Philip Pullman
Editorial: Roca Libros
Págs:499
Sinopsis:
Lyra tan sólo tiene once años, pero ya está marcada por el destino. Los niños de Oxford están desapareciendo, y se rumorea que lo mismo sucede en otros lugares. Armada con su aletiómetro, un objeto único que le permite adivinar lo que nadie sabe, Lyra parte hacia el Polo Norte con el propósito de salvar a los niños y averiguar qué se oculta tras sus desapariciones. Pero descubrirá que el mundo donde vive es mucho más complejo de lo que ella creía, y para cumplir su destino deberá reunir todo su valor.







👩‍💻 Opinión Personal:

No suelo dejarme libros a medias por mucho que me aburran, sin embargo, este año la universidad ocupa gran parte de mi tiempo y no quiero dedicar mis horas de ocio a libros que no me hagan pasar un buen rato. La Brújula Dorada ha sido ese libro que he tenido que abandonar. A continuación, los motivos.

1. Novela juvenil + Lenguaje enrevesado 

Cuando me leo una novela juvenil espero algo fresco, fácil de leer. Puede contener un vocabulario magnífico, pero no tiene sentido que sea una prosa llena de florituras y frases subordinadas y sobre subordinada una.

👧2. La protagonista

No he podido desarrollar ningún tipo de empatía hacia ella. Y en este tipo de novelas, no tener ningún tipo de simpatía hacia el personaje principal es como si no te hubiera caído bien Harry Potter o Percy Jackson. No hablemos ya de esos pensamientos o formas de hablar imposibles para una niña de once años, o esa personalidad que es rebelde pero poco y sin razones. No conseguí entenderla y eso impedía que me enganchara a la historia.

📜3. La historia

Trama dividida en capítulos que parece que estén cortados con un hacha. Es como si el hilo conductor se estuviera forzando. Además, no ofrecía nada por lo que me apeteciera seguir leyendo. Con tanto rodeo me daba igual porque habían desaparecido los niños o que era el polvo mágico que querían esconder a la protagonista (¿puede haber escena y diálogo más redundante que ese?

✨4. Mis expectativas

Aquí entono un mea culpa grande y sonoro. La fantasía no es mi género habitual y no recuerdo bien los títulos. Confundí este título con el de "Corazón de Tinta" que no recuerdo muy bien de qué iba la película pero sé que me gustó. Cuando vi que realmente este libro era el de la peli en la que salía Nicole Kidman y aquel Oso Blanco me llevé una decepción porque me aburrió profundamente.




Solo llegué hasta la página 80 aproximadamente así que no puedo hablaros del final ni de como se desarrolla el resto de la historia. No digo que sea un mal libro, pero desde el principio me di cuenta de que La Brújula Dorada no era para mí.

Con este libro se inaugura la tercera edición de la Lectura Conjunta 4 Gatos de Hydre Lana y Bohemian Creative. Por lo que he leído todas compartimos el mismo descontento hacia este libro, pero confío en que el próximo libro será genial.

¿Lo recomendaría? Creo que hay libros de fantasía mucho mejores
¿Lo volveré a leer? No
Puntuación: 5/10
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...