
La sacudida que sentí bajo mis pies
destrozó el esfuerzo de meses, la ilusión y la esperanza. No había
escala Ritcher capaz de medir aquel desastre. Tras la explosión, el
eco de una voz familiar con un tono más agudo de lo normal sustituyó
al esperado zumbido de oídos.
Fue un terremoto que sólo yo sentí
pero que, curiosamente, no me movió ni un milímetro. Al menos no
por fuera. Podría decir que fue el final del mundo. O el inicio de
uno nuevo.
(microrrelato escrito para el reto 5 líneas, creado por Adella Brac)
Hola Chari!!!!
ResponderEliminarSin duda el inicio de un mundo nuevo. Siempre tiene que morir algo para poder empezar de nuevo.
Un besote y ánimo!!!!❤❤
PS: para lo que necesites estoy aquí!!!
¡Hola Hydre!:
EliminarTodo derrumbe trae consigo la posibilidad de construir un mundo nuevo. Primero hay que esforzarse para quitar los escombros y después el mundo es nuestro como un lienzo en blanco.
Muchas gracias por todo ;)
¡¡Besotes!! <3
¡Gracias! Me alegro :)
ResponderEliminarjejeje, genial chica.
ResponderEliminarBesos